Sucede cada 25 de noviembre.
Aun no lo tengo pensado, pero ya se sabe imposible olvidarlo; son premisas fundamentales para la convivencia ó por convivencias fundamentalistas, casi un pecado capital, una maldición bíblica. Cada 25 de noviembre se detiene el mundo, su mundo, y cada uno de sus habitantes; quien no lo acepte, deberá auto transportarse a recóndito planeta, remota galaxia o perecer flagelado por su bífida, ante tal blasfemia.
Como siempre, suena a exagerado!, pero hay que estar; no es para cualquier ser humano, no recomendable a cultores de la tolerancia “0”, personajes con reminiscencias machistas, amistades egocéntricas que la superen en grado, ó incansables reparadores de conflictos.
El sobrevivir, debe considerarse victoria; poder contarlo, una epopeya; fotografiarlo, confeccionar un documento histórico; conformarla, es sentirse Dios!. De allí mi preocupación, ¿y ahora que le regalo?; les he contado por años atrás, de mis desacertadas elecciones, es que en ciclos anuales (otros aniversarios o festejos, no cuentan, no son valuables, no pesan ni median equilibrio alguno) apuesto y requiero de toda la iluminación posible, para elegir un simple regalo de cumpleaños!.
El preámbulo dura semanas, parece un simple juego de niños, una danza de apareamiento; pero al verla venir ya me hago cruces!; una de las típicas es: colgar su menudo cuerpecito por medio de sus brazos, cruzando dedos en lazo marinero sobre mi deteriorado cuello, hamacando su suave espalda y por ende sus caderas debido al mismo impulso, mostrando todos sus dientes, repitiendo –Que me va a regalaaaaar mi papi?; casi siempre el dolor en mis vértebras cervicales, nunca es adjudicado a su sobrepeso y abuso afrodisíaco, solo mi mala postura frente a la PC, mi falta de ejercicio o vejes prematura, son las verdaderas causas.
Así están las cosas!, con demasiada preocupación por un simple regalo; lo demás?, que la mayoría toma como complicado?, el organizar una fiesta?, noooooo, eso es secundario; además: grite, patalee, insulte, amenace de muerte, no es mi competencia!; demasiado gasto?, naaaaaa!, lo que no se va en llantos, se va en suspiros; fuera de moda?, jaaa!, quien la dicta?; es fun da men tal para mi futuro, acertar a esta ruleta anual; por que razón no delato demencia y me alzo con lo que llevo puesto a vivir en otro agujero?, tan solo por elemental AMOR incondicional!; lo demás, es solo para entendidos……. (ó sea psiquiatras).
Los intolerantes de siempre.
Novela vieja si las hay!, el famoso personaje que bajo pretexto de experimento, sondea cuan bajo puede llegar un ser humano, cuanto de intolerancia se permite dentro de parámetros normales, cuanta violencia es autorizada en pos del placer animal. Según su escritor Robert Louis Stevenson, (y todos aquellos que inspirados en su obra, la adaptaron para cine, teatro, etc.) todos poseemos un Mister Hyde en nuestro subconsciente; el peligro es, dejarlo aflorar libremente!.
Dentro de mis opiniones, encontraran la reiterada: “en el mundo, lo único que evoluciona es la tecnología, el ser humano involuciona proporcionalmente a sus medios masivos”, últimamente muy avalada por la cantidad de emuladores del viejo y novelesco Mister Hyde. Como si no sobraran enfrentamientos internacionales impulsados por avaricia y acumulación de poder, cada buen ciudadano debe luchar denodadamente por evitar a intolerantes, que disfrazados de: cultos intelectuales en palabras vacías, denodados luchadores sociales, exitosos empresarios capitalistas, afamados artistas especialistas en absurdos, amorales políticos enquistados en el poder público; dejan en libertad su bestia interior en pos de sus propios beneficios o deplorables inquietudes.
Desde niño, mi instinto de supervivencia me dicta tomar distancia de estos seres, que suele confundirse con cobardía u otras debilidades masculinas; pero cada día se hace mas difícil reconocerlos, tal ves por su cantidad en preocupante aumento?, o por la inocua y normal imagen del Doctor Jekyll?.
Cuidado!, sigues en riesgo latente como cualquier especie animal, de no reconocer tu enemigo natural a tiempo; tal ves resulte más practico liberar todos nuestros Mister Hyde y que sobreviva el mas fuerte?, no creo que pueda pensarse una sociedad mejor, con esas practicas violentas; por mi parte vivo diseñando herramientas de detección, tan solo por un poco de paz!, dejando hablar libremente a Jekyll, y poder predecir la transformación, reprimiendo mi Hyde interior para convivir en sociedad pacífica, como corresponde naturalmente a todo ser racional.
Mas allá del siglo veinte, encontramos aun vigente una novela escrita allá por 1860!; triste destino de la humanidad?, o concreción de un oscuro plan de auto destrucción?.
Por los festejos de mi cumple.
Siempre me preocupó, en momentos previos a ingerir un medicamento, el tan conocido efecto secundario o colaterales, que en realidad no es lo mismo pero a la hora de contar las victimas, da igual; sumado a la profesión de mi hermana (medica infectóloga), su efecto de osmosis (toda la familia cree saber algo de medicina), cada día me interesan mas los crudos efectos colaterales, que los mismísimos males que supuestamente curan. En esta vida todo tiene su precio, aunque si para cortar un ataque de rinitis aguda, debo andar todo el santo día perdiendo el poco equilibrio que me queda, prefiero los estornudos!.
El síndrome ha llegado tal limite, que evalúo cada acto de mi vida y sus efectos secundarios; resumiendo: si por no aceptar un viaje de alto costo económico, donde pasaremos varias horas sin dormir, con el riesgo que implican nuestras rutas argentinas; debo afrontar el efecto secundario de una semana de silencio, indirectas, negativas de mi Gallega, acepto los riesgos del viaje!.
Por lo cual, este pasado 22 y 23 de agosto, acepté los festejos de nuestros aniversarios, sabiendo que los efectos colaterales serian duros; hoy doy cuenta que sobreviví, pero paso a detallar algunos de los dolorosos efectos secundarios.
El primer efecto no deseado llegó el mismo día 22 (mi cumpleaños), en forma unilateral se decidió posponer los festejos con mis amigos hasta el día sábado (sin avisarme); cuando comento que mi amigo envió un mensaje de texto con felicitaciones y contesto que venga a brindar en la noche, se desató la locura una ves mas (es que mi amigo no estaba en la lista de invitados del 22, sino del sábado); presencié a poca distancia, un cruel y natural enfrentamiento entre serpientes. La especie mayor (Galle), de alto porte, se enroscó en su eje enviando ponzoña directamente a mis ojos; automáticamente por efecto reflejo, la de menor porte (Belu), respondió duramente el ataque!; no es en realidad por mi defensa, solo su naturaleza agresiva y la avidez por enfrentar a alguien de su especie; lo que ofuscaba aun mas a mi agresora, no era recibir su propia medicina, sino que esa aprendiz de serpiente se pasara a mi bando!; termine oficiando de mediador, tratando de no caer letalmente herido!, por suerte el efecto secundario solo duró escasas horas.
Otros de normales efectos, son los digestivos!, era de suponer que se sumarian a los festejos; no tanto sobre mi persona, pero indirectamente siempre algo me afecta!. Nunca logra calcular la cantidad justa de alimentos y por no quedar mal con los invitados, siempre usa como guía su capacidad de consumo. A simple vista no parece demasiado, como si por teatralizar mis penas, me voy al extremo de quejarme de lleno!, pero quisiera ver sus caras cuando una semana después, vean en su plato el mismo menú del mismísimo festejo de cumpleaños; es más, aun queda algo de los cinco kilos de pastel que preparó una repostera del pueblo; no me animo a mirarlo por miedo a la tentación, pero los riesgos de intoxicarme aumentan día a día, ya molesta en la heladera, no lo quiso freezar por no esperar que se descongele, no me permite regalarlo y ostenta autoridad sentándose frente a la TV observando “Patinando por un sueño”, saboreando un trozo abundante, con su insinuante mirada que tácitamente acusa “que le hace un poco mas de calorías?”.
Noticias de mis pagos.
No soy un experto en geofísica, pero siempre recuerdo la lección que nos dio un viejo profesor de Merciología (no se rían!, en mis épocas de estudiante se llamaba así), sobre que todo elemento en el universo está en movimiento, pequeños o enormes, todos nos movemos desde un punto relativo. Por lo tanto, aunque parece estar estático, si se mueve en la misma velocidad del punto de observación, estamos en movimiento!; no vale la pena discutir, quien de los dos se considera en movimiento?, el que razona o quien lo pregunta?. También recuerdo un graffiti que rezaba: “la clase media argentina no avanza, los ricos retroceden”. En definitiva, que importancia tiene quien es el que se mueve o en que dirección, si todos los caminos conducen a Roma, si el comienzo puede ser un final o se puede ser estúpido en los cuatro puntos cardinales!; pero en estos días, a pocos kilómetros de nuestro hogar, hay una hamaca que se mueve sola!; enumerar las posibilidades, creencias, proyecciones y conclusiones, no da!, solo me pregunto: se mueve la hamaca o nuestra sociedad se tambalea?.Últimamente, se vienen escuchando tanto experto en parasicología, escépticos en medios masivos de difusión, los infaltables amigos del “negocio”, que ya se me crispan los preceptos de convivencia!. No soy de esa clase de “gente”, que ante la evidencia, no descansa hasta que no lo toca con el dedo índice, ¡Para Nada!, en algunos casos, cuando mas distancia, mejor!; pero este efecto físico “raro”, está tomando niveles espectaculares; no se como terminará esta historia, por ahora, hay personajes rasgándose las vestiduras, tratando de explicar decorosamente lo inexplicable. Porqué buscarle motivos, se mueve y ya!; si es un efecto magnético producto de la contaminación, ya es tarde!; si es el espíritu de un pobre niño, el ayudarlo está muy lejos de nuestras ateas posibilidades!; si es un genio del marketing o la magia lucrativa, no le demos el gusto!.
En fin, con tantas acciones deplorables por parte de nuestros gobernantes; inexplicables y suicidas medidas económicas; tantos dementes trastornados con poder holocáustico; me da por pensar: la hamaca no se mueve, nuestra sociedad se cae a pedazos!.
Con miedo.
De las vueltas de la vida, me gusta improvisar explicaciones, deducir aprendizajes, traducir mensajes, pero en estas semanas tengo que reconocer, que fue demasiado aleccionadora en cuanto imprevistos, tantos, que me impongo clasificarlos.
Comenzamos con un confuso diagnóstico, sobre la salud de mi Gallega; hipocondríaca aguda como las mejores, actuaba como si le quedaran horas de vida, todo lo que implicaba planes a futuro, solo le provocaban lágrimas; pretendía atención de Reina o discapacitada motriz, y ante la negativa acusaba un “me podrías dar el gusto, por lo poco que me queda!”; llegando al colmo del delirio pretendiendo elegir ella, su reemplazo en nuestra pareja. Por suerte, ya todo aclarado, solo las dos semanas de velorio de cuerpo presente y vivo!, se suman a su risueño anecdotario, y a mis futuros recuerdos extorsivos; moraleja: “cuando todo parece feo, disfrútalo, saboréalo, pues puede empeorar!”.
A los pocos días, descubrimos una vertiente en el piso de nuestro lavadero, comienzan las deducciones, trato de recordar mi diseño en cañerías de agua, deshecho teorías apocalípticas y comienzo la búsqueda. Luego de romper casi un metro de pared azulejada, siguiendo las cañerías, descubro una perdida; era de esperar que el maldito conducto, tenia que ser el menos accesible, o sea tuve que romper la pared del otro lado, para detener el sistema de aguas danzantes. Clausurado dicho caño, sigue vertiendo agua nuestro piso y como dijo un viejo albañil para explicar su error en el nivel de un baño: “lo que pasa Don, que el agua es muy porfiada”; pretendo creer que es otra perdida mas delante de la línea, pero al anularlo, descubrimos que sigue la inundación. Ya llevamos una semana, cerrando la llave de paso general cada ves que pretendemos usar el agua potable; siendo mas desalentador, que con las bajas temperaturas actuales, la dichosa llave, esta a cinco metros fuera de la habitación en plena intemperie; moraleja: “la naturaleza no es sabia, solo demasiado porfiada y empecinada en demostrar nuestra efímera incidencia en sus caprichos”.
Volviendo de visitar a nuestro hijo mayor, apresurado a bordo de nuestra kombi VW para no perecer de hipotermia, pretendo adelantarme a lo que yo mal suponía, un par de camiones viajando a 70 kms por hora, confiado al no visualizar luces de frente, acelero mi pseudo Porsche 1600 cm3, desafiando las leyes físicas de fuerza + velocidad + masa; descubro que no son dos, sino siete camiones; que teníamos transito de frente, solo que no era visible pues estábamos a pocos kilómetros de una curva cerrada; que estaba necesitando el doble del motor disponible para poder adelantarme; ya en el limite de revoluciones, haciendo señas desesperadas para que dejen un lugar donde encolumnarme, logré quedar entre dos camiones, segundo antes de que llegara la trompa de otro camión que circulaba de frente; debo agradecer a las bondades de mi vieja kombi, (respondieron las cubiertas en adherencia, los frenos compensados en sus cuatro ruedas, la dirección al rápido y exacto movimiento), por las cuales aún seguimos vivos y no somos solo un recuerdo, un numero más en las estadísticas; moraleja: “nunca te sientas en Rey del volante, pues por mas moderno que sea tu trono, puede terminar siendo tu cadalso”.Y así voy llegando a la creencia paranoica, con el día aquel que me lluevan aciertos y buena racha, estará mi compensadora espada de Damocles, para su estocada final; así será, ya lo tengo asumido; como también que la maldita, nunca me encontrará de rodillas.
Lease sus derechos.
Quien no recuerda las famosas palabras, “Usted tiene derecho a permanecer callado.....”; es verdad!, solo las escuchábamos en películas o series de televisión, donde supuestamente un personaje de los buenos leía a otro de los malos, sugiriendo sutilmente la conveniencia de cerrar la boca. Obvio que solamente es ficción, ya que nunca recibí noticias fehacientes de ningún detenido en la historia real, que haya escuchado sus derechos!. Es más, justamente ayer viendo las noticias por TV, no parecían estar leyéndoselos a un pibe que se llevaban a la rastra, por cometer un acto violento, irracional, destructivo, injustificado o no; entre tantos gritos, distinguí otro tipo de frases de parte de la autoridad, es normal!, en el trajín actual de “sálvese quien pueda”, no veo posible ninguna lectura de derechos civiles.
Ante realidad tan triste, prefiero citar el descubrimiento de un nuevo “arma”, mi adicción por publicar en los blogs; como todo descubrimiento, fue por accidente, pues chateando con mi hijo mayor recibo la confesión de mi compadre: “con el Paco no se puede discutir, porque después te escracha en su blog”. Por lo tanto paso públicamente a leerles sus derechos a todos mis conocidos:
“Usted tiene derecho a permanecer callado, de lo contrario todo lo que diga será usado en su contra y anotado en mi blog”.Ya sé que no sabe muy amenazante, pues mi blog no es lo que se dice un super visitado, pero para mi bajo perfil, el solo poder demostrar algo de autoridad, ya está satisfecho; además, nada es perfecto ni infalible; todo poder tiene su talón de Aquiles, el mío, lleva nombre, apellido y cariñosamente la apodo mi Gallega; no hay amenaza universal que la haga callar, cuando dispara acusaciones a la espeluznante velocidad de cinco palabras por segundo!.
Un pequeño susto.
Domingo 22 de abril de 2007, 9:45 am., todo parecía normal; nuestras mascotas invadieron mi hogar ni bien les di el espacio, varias veces traté de despertar a todos los habitantes, como película repetida recibía los clásicos “ya va!” con sonido gutural de su parte; como siempre sabiendo que no contaba con ayuda, me dispuse a vaciar mi vieja kombi Volkswagen, de todas las herramientas que normalmente carga los 365 dias del año; es que debía convertirla en microbús, para poder viajar mas cómodos con mi mujer, hijos y suegros a la localidad de Venado Tuerto, donde radica nuestro hijo mayor con el cual prometimos festejar su cumpleaños numero 26. En momentos que cargaba una pesada caja con herramientas, bajo un cielo totalmente encapotado pasando justamente bajo las líneas de alta tensión, Vi la luz!. No hablo de ovnis, ni de mensajes divinos, solo una bruta “centella”(descarga atmosférica que no llega a rayo) que estalla sobre mi cabeza con sonido de quiebres, estrellitas y fuegos artificiales. Dedicarme a recordar que sentí en esos momentos, es imposible!, no me dio tiempo ni para asustarme, solo quedé paralizado y cuando interpreté que seguía vivo, corrí como estúpido hacia la kombi para guarecerme.
Al instante comenzó un diluvio; quedé analizando mi suerte, destino y montón de suposiciones inútiles que no arriban a nada, pero como hacer para evitarlas?, como recurrir al sentido común, bajo esas circunstancias?, solo los gritos de mi mujer y las señas de mi vecino, me sacaron del trance. Por suerte solo tuve que lamentar, dos televisores, modem telefónico y accesorios de la central de alarma; sería ingrato quejarme por tan costosa perdida?, seguramente me queda una vida menos, pero debo agradecer estar escribiendo este comentario.
Confesiones un tanto oscuras.
Reinas, sin herencias ni apellidos de realeza, sin sangre de otro color que no sea rojo, sin alcurnia, ni poder divino; hablo de esas Reinas que acarician con sus pies, nuestro mismo suelo; iluminan el predio de su enorme reino, tan solo con el brillo de sus ojos. Que gobiernan por derecho, decretan por belleza, exigen angelical e innegable sin opción a desobediencia; nunca suponen rebelión de sus súbditos, es impensable exista alguien, que no desee pertenecer a su obediente corte y no hay poder natural sobre la tierra que no provoque su ira, contrariándola en sus planes.
Siempre habrá un espejo mágico que alimente su ego, igualmente saldrá a cazar miradas, esas que insinuan: “mírame, mírame y pídemelo, pero a mis pies, implorando de rodillas” y será rotundamente ignorado, si no es bajo sus reglas.
Se torna muy difícil la convivencia con singular ente; pero con semejante bendición!, quien repara en sus efectos colaterales; cumplir con todos sus caprichos, es demasiado desafío para lograr en poco tiempo bajo una relación pasajera, se necesitan horas y esfuerzo para mantenerlas encendidas bajo su dorada corona.
Estas Reinas pululan entre mortales, haciendo estragos desde hace miles de años!, es nuestra habilidad poder disfrutar su mandato; pretender conquistarla?, que sentido tiene petrificar una hermosa flor!, estampar mariposas disecadas en un tapiz?; tal ves sea significativo, para esos retorcidos materialistas que se creen inmortales; quizás crean, que convivir con Reinas los torne Rey todopoderoso?; nada escapa a sus designios, no aceptarlo nos torna infelices, desdichados, sin motivos para la dura lucha.
Seria muy necio el negar, la dicha que me produce cruzar tan solo una mirada, un saludo; mas aun, respirar su perfume como maniaco cleptómano; disimuladamente aspirar su aura hasta que revienten mis pulmones en un ataque de tos!; como relatar mi locura al sentir su piel con la suficiente temperatura, que delate su existencia terrenal.
Puede parecer de mi parte, un tanto enfermizo tantas apreciaciones sobre un idealismo banal?, pero quienes me conocen personalmente o a mi famosa foto para asustar a niños caprichosos, sabrán entender que mi mayor preocupación: ¡es estar cerca de una Reina!. Además, con tantas letales enfermedades y desviaciones suicidas, lo mío, es un simple resfrío!.
Por el cumple numero 26 de nuestro "bebe".
Un 21 de abril, fue el primer día de varias glorias familiares, nuestro primer parto, presenciar la maravilla, el llanto del recién nacido, la conclusión de larga espera e incertidumbre; nació nuestro primer hijo, fue el primer nieto, primer sobrino, primó en todos los álbumes de fotos; un bebé, que a pesar de tener horas de nacido, parecía tener dos semanas de vida. Comenzamos con el curso acelerado de padres, que solo dictan los consejos de mayores y el sentido común; por mas enciclopedias que leíamos, no entendíamos porque dormía de día, y de noche, solo saltaba en la cuna hasta terminar durmiendo entre sus padres. De niño, ya demostraba su temperamento, sus prematuros deseos de libertad, sus primeros pasos a los nueve meses de vida, sus primeras palabras sin la “r”, esa odiada consonante; su repetida frase mal pronunciada, “yo solito, yo solito”; memorizaba sus libritos de cuentos, para luego sentarse en su cama y leerlo de corrido sin conocer las letras. Luego llegó su hermano Juan Pablo (Papalo, para el), convertido en un juguete mas, (hasta que el pobre aprendió a dar puntapiés con sus zapatos ortopédicos); su hermana Belén, victima de todas las pruebas, que interesan a un niño en sus cuatro años, (salvándola solo la suelta de su lengua y desgarrante llanto que asustaba hasta las mascotas).
Ya pasaron 26 años!, toda una vida para nuestro Bebé; sigue siendo el mismo temerario y audaz que recordamos, (su marca máxima, 30 kilómetros recorridos en bicicleta a escondidas de sus abuelos, para visitar a su madrina con tan solo 10 años de edad); sumado a su búsqueda de trabajar, en lo que realmente le agrada, lo llevó a vivir fuera del hogar paterno a varios kilómetros de distancia, aunque gracias a la tecnología y comunicación de por medio, siempre esta al alcance de los reproches de su madre. Ya está confirmado, por mas que imploraran sus abuelas, no cargó con nuestro dioses, pero si con casi todos nuestros sueños, nuestros vicios y heredó o eligió por conveniencia, los defectos de quien suscribe; siempre sentí des apego con lo material, si hay se disfruta y si no, se aguanta!, pero el bebé me superó por varios cuerpos, nunca deja de asombrarme con sus inversiones, (léase literalmente inversiones, tener algo de dinero y en segundos nada); sorprende su capacidad de entendimiento, sensibilidad, inteligencia, desvelo y preocupación por sus amores, pero el dinero!, “le quema en las manos”; normalmente cuando nos enteramos de alguna practica de ahorro, sabemos que no es su iniciativa, es bajo amenaza de su actual pareja (La Reina Alejandra).
Aunque en ocasiones bromeo con mi supuesta paternidad biológica (sobre todo cuando reclama asistencia económica), es uno de mis tantos orgullos en esta vida que nos toca, verlo tan grande, convertido en jefe de familia, en hombre de bien (como decía mi abuelo Manuel), alivia todo lo triste de nuestra época. Lo único que sigo reclamando, con posibilidades a volcarme en bochornosa extorsión, hipotecándole a su valioso y verdadero capital (su Reina), es la simple razón que:
¡aun, no soy abuelo!.
En el cumple 24 de nuestro Juanpi.
Un día más en el año, solo que este 2007, nuestro segundo hijo Juan Pablo Achaval Hernandez, ¡cumple sus veinticuatro años!; no es fácil explicar en palabras, cuanto lo idolatro; admiro tanto su existencia, que debería sentir un poco de vergüenza el expresarlo, es que lo normal, sugiere dicha admiración en línea inversa, o sea, del hijo a su procreador. Sucede que en nuestra relación, desde su nacimiento, nada fue normal: a los seis días de vida, le diagnosticaron, muy a tiempo por suerte, meningitis!; comenzó su lucha por existir, aun sin el despertar de su conciencia, se aferraba a nuestras manos. Nuestra angustia al aceptar, que en cualquier día lo perdíamos, nos enseñó a valorar lo poco que nos regalaba la naturaleza, y su destino trazado, vaya a saber uno por que designio, fue dejándole la cruz que hasta el día de hoy, carga!, una secuela: casi imperceptible en su humanidad, pero muy importante para la sociedad hipócrita y superficial que nos toca; un defecto físico visible, que sirve para discriminar, a la crueldad natural de los niños. Tan solo escuchar: no quiero jugar con el, porque es enfermo!, me enloquecía, trastocaba mis creencias, derrumbaba la fortaleza necesaria, para acompañarlo; ver y abandonarlo en un quirófano, tratando de no derramar lagrimas, para no asustarlo, no es fácil!. Por eso mi admiración, tal ves fue lo humanamente posible, pero creció, a pesar de su cruz; desarrolló mis vicios, mis amores, hasta mis defectos, su predilección por los desalineados, la siesta prolongada, trasnoches de guitarras; un perfecto vago, bohemio, despreocupado por lo preestablecido. Nuestro Juanpi, un ser por demás de sensible, que hasta hoy sobreprotejo, al cual cumplo gustos y deseos, aunque me cueste demasiado. Ya es todo un hombre, y hay días, donde por su forma de accionar, discutir, pregonar utopías, en el me reconozco; que mas puedo desear en la vida?, que otra cosa puede pedir un ser humano?, su descendencia y amor correspondido!
Confesion de un dia "negro".
Solo se trata de encontrar la formula perfecta, el balance soñado entre lo practico, lo humanamente perfecto; el ritual imprescindible que lleve a la armonía natural. No pretendo aplicar ninguna política perimida, ni asociar ideas para promocionar alguna moda descerebrada; solo “anarquía”, según mi diccionario de la Real Academia Española: fig. “Desorden, confusión por ausencia o flaqueza de la autoridad correspondiente”.
En mi humilde caso, paso a ser la autoridad correspondiente, no por ausencia, sino por flaqueza!; quien pretendería por mas enfermo de delirante absolutismo, detener la lluvia, ocultar el sol, modificar la velocidad de la tierra; ese mismo paralelo aplico a la voluntad de ordenar mi vida, mi relación matrimonial, mi hogar.
Uno de esos viejos adagios llenos de sabiduría, reza: “si no puedes con el enemigo, únete a el”; no es nada fácil, pero mi única salida fue aceptar vivir en anarquía. Desde niño aprendí a ser ordenado, casi ostentadamente pulcro, según cuentan; de joven creía y aceptaba “el orden” como única forma de vida, fueron esos años donde todo lo que no cumplía con el orden pre establecido, era considerado terrorismo; uno termina adoptándolo por miedo o realmente convencido con que “otra no hay”; pero formamos una familia, y a los pocos años, ya teníamos nuestro pequeño hogar; todo cambió, ya los horarios de almuerzo y cena eran al azar; nunca acertaba donde encontrar mis calzoncillos sin agujeros; suponer el lugar donde dejamos la llave de la puerta principal, minutos antes de viajar en colectivo, era necesario concentración mental, segundo a segundo, seguimiento minucioso movimiento por movimiento de nuestros actos anteriores.
Al sumar nuestros hermosos hijos, nuestro hogar inundó de felicidad y creció exponencialmente la anarquía; era natural levantarse a los tumbos y pisar en el pasillo un pequeño auto de colección; pegarle de lleno a un cencerro, colgado en la puerta del dormitorio (valla a saber uno, porque enigmático designio); descubrir, después de usarla por supuesto, que la toalla fue confundida con un pañuelo para nariz; encontrar nuestra alianza de oro, entre las alhajas de fantasía, en la caja de juguetes de nuestra pequeña niña; buscar semanas enteras documentación muy importante, para encontrarla sorprendentemente decorada con rayas de colores; adivinar cual fue el cepillo de dientes, usado para lavar la boca de “Silvestre” (nuestro gato); todo era posible, en la dimensión de nuestra anarquía.
Hoy, luego de 27 años, ya lo tengo asumido, la anarquía es mi vida, mi amante lujuriosa, mi dueña por defecto; encontrar la felicidad aceptando mi destino, no es caer en el facilismo, hay que poseer toda la paz interior, para no reaccionar violentamente al encontrar nuestra mascota “el Chuletas”,

durmiendo placidamente sobre mi almohada; o contenerme para no buscar al culpable, que dejó el CD instalador de Windows XP, en la caja de “Bandidos Rurales” por Leon Gieco, aquí nada se pierde, todo se traspapela (decía un viejo compañero de trabajo). No es utopía, se puede vivir en la total anarquía, buscar la felicidad, se debe, por decreto humano existencial; quien desee sufrir el absurdo y aburrido orden, que lo sangre!, yo seguiré disfrutando de la absoluta libertad, que me regala nuestra ancestral y democrática anarquía familiar.
Un relato infecto contagioso.
No ando con pavadas!; últimamente, cuando me dedico en algo, es solo “a lo grande”; por eso hace ya casi una semana, vengo padeciendo una bruta neumonía atípica; acostumbrado a mis viejas y odiadas enfermedades de vías respiratorias terminadas en “itis”, comencé con la auto medicación por antifebriles cuando tuve las primeras líneas de fiebre, luego seguí con algunos antibióticos que sobraron del ultimo afectado con infección de muelas, en fin, todo lo que está prohibido en estos casos, lo hice!, y teóricamente en mis plenas facultades mentales, que en estos casos, es lo mas grave!. Cuando llevaba varias horas de fiebre alta, llamo a mi hermana, la “Doctora”, que luego de recalcar que soy un viejo porfiado y testarudo, me aconseja llamar a un medico del pueblo. Como mi veterinario de cabecera está de vacaciones, no tuve otra salida que llamar al pediatra que hace años atendió a mis hijos; después de revisarme la garganta, los oídos, pasearme el estetoscopio por mi espalda, nos dice que presumiblemente es una neumopatía viral; que siga con los antifebriles cada tres horas y vemos como evoluciona. Como era de esperarse, la bendita fiebre siguió subiendo y bajando como se le ocurría, metíendome en un clima de cuatro estaciones, dentro de mi dormitorio; el frío, me llevaba a tiritar de tal manera que pedía a gritos una frazada, cuando la temperatura ambiente era de 30°, seguía una especie de primavera llena de alergias y temperaturas en ascenso, el sofocante verano acompañado de un fuerte dolor detrás de mis ojos, sentir que se me van a separar todas mis articulaciones, para terminar el ciclo con el odioso otoño, que luego de transpirar como testigo falso, volvía a sentir frío por tener toda mi ropa húmeda; buscarle el lado positivo a esta situación, es casi imposible, pero como no puedo con mi genio, lo encontré: añoraba sentirme tan “caliente”, tantas veces al día!.
No faltaron esas frases alentadoras como: “ay Paco, arreglate un poco, que así canoso, pálido y viejo, estás un desastre”; la de mi hermana: “vos no te hagas problemas, no es tan grave, pero si te falta el aire, que te internen urgente!”; la infaltable “los hombres son todos iguales, un poquito de fiebre y ya se están muriendo!”. Las compañías forzadas de mis mascotas (los gatos Ceferino y Chuletas), que no les importaba demasiado los temblores de la cama, cuando mis ataques de tos los despertaba.
Hoy, casi una semana de reposo absoluto, tratando de que mis ojos enfoquen el monitor, me dispongo a leer una pila de correos atrasados; sigo con una preocupante tos y comienzo la conocida etapa de egocentritis (irritación del ego) de donde surgen las típicas preguntas sin respuestas: “¿porque a mi?”, “¿por qué en estos momentos, con todo el trabajo atrasado?”, “¿por qué siempre son tan caros, los antibióticos que yo necesito?”, etc. Además, que mis padres y hermana, llamen todos los días preguntando por mi salud, es normal; que mis hijos estén preocupados, obvio(a nadie le gusta perder la gallina de los huevos de oro); que mi Gallega se sienta feliz por tenerme las 24 horas en casa, entendible (premio y castigo); que mis compañeros de trabajo me deseen pronta recuperación, es necesario (va incluido un, volvé pronto no te hagas el vivo). Lo que en realidad estoy necesitando, para revitalizar mi ego, es ese abrazo virtual de amistades desinteresadas; los abrazos que siempre deseamos, vedados por las distancias, materializados por la red. Eso si, de a poco!, por miedo a la sobredosis que me impulse a escribir otro correo tan largo!.
(otro rapto poético).
Siempre resulta hermoso a primera vista,
mas cuando minuciosamente, se buscan otras virtudes,
resultan atroces los perfiles ocultos!.
Casi como reglas de mercado, se exhibe lo que enamora,
lo que impacta, hasta lo que ruega o implora.
Quién resulta más deseado?, quien adorable emerge,
o quien mejor oculta?.
Delirantes, astutas parodias humanas,
no hacen otra cosa que edificar un símil perfecto,
con normales cuotas, en bases oscuras!.
Todo es cuestión de imagen, solo para la caza,
lo que pega, es en realidad, la pose cautivadora.
Quién resulta vanagloriado?, el cazador frustrado,
o la presa mal herida?.
En todo juego se imparten democráticas reglas,
no todos los jugadores aceptan cumplirlas,
todo vale, solo importa el resultado!.
No siempre es, tal cual lo hermoso se muestra,
Esta en tus ojos, la búsqueda, las respuestas.
Quién lleva mejor vida?, el que vive demostrando,
o el que busca sin medidas?.

Un pequeño manual de festejos.
Cada año, la semana anterior al 25 de noviembre, se repite nuestra historia; una de esas, que como todo suceso familiar, deja alegrías, recuerdos y secuelas dolorosas inolvidables!. Aunque no me crean, les aclaro que no estoy exagerando; cada año por estos días, la impaciencia por saber “que me caerá encima”, me tiene nervioso y cada tanto me corre un frío por la espalda. Es consabido, por el viejo adagio popular, que “a los locos, hay que correrlos por donde disparan”; y es allí donde radica el misterio, para donde saldrá corriendo?, o como hubo situaciones anteriores en que no disparaba, zizagueaba continuamente, desconcertando a todos los concurrentes.
Por citar algunos ejemplos: si me juego por regalarle algo costoso, seguramente dirá, “para que gastas tanto, con lo mal que andamos”; cuando le regalé una provocativa prenda intima, me salió con “me lo haces a propósito, para hacerme ver lo gorda que estoy!”; en unas de mis tantas malas rachas económicas, solo robé una flor a mis vecinos y a cambio recibí un “gracias mi amor”, pero cada regalo importante que recibía, comentaba, “ el Paco me regaló solo una flor”; cuando compré en cómodas cuotas una lustra aspiradora, me echó en cara, “vos en lugar de regalarme una herramienta de trabajo, porque no te jugaste con un perfume de los que me gustan!”.
Otro de los misterios oscuros, es saber a ciencia cierta, cual es el numero de invitados, pues siempre, por si le falta alguno, invita mas de la capacidad permitida para nuestro pequeño hogar; sumado a que en noviembre nuestro clima es bastante impredecible, agrega una complicación y mas dudas sobre que capacidad de personas podrá soportar el festejo; con las comidas, ocurre algo parecido, prepara para el doble de participantes, y como efecto colateral, sigo comiendo pizzas durante toda la semana siguiente a sus festejos; hubo casos, que en un ataque de ira, amenacé a los concurrentes,”¡de aquí no se va nadie hasta que no terminen toda la comida!”; eso si, queda tanto que puedo elegir entre las distintas variedades preparadas con vegetales, una para cada día de la semana, almuerzo y cena.
Durante el desarrollo de tan magnifico evento, siempre surge la petición “Paco, cantate algo de Silvio”, y automáticamente ni bien rasgo el primer acorde, a veces con mi compañero de sufrimientos, el acordeonista Armando, se desata un coloquio mas tupido de lo normal sobre temas intrascendentes, que hasta nos hace imposible afinar los instrumentos musicales. Como casi siempre, en la lista de invitados están los integrantes del Grupo Coral, alguien tira la idea,” cantemos algo del coro”, que siempre resulta imposible, ya que el Director (mi hermano Yimi), llega casi siempre a altas horas de la noche, cuando la mayoría de los integrantes están totalmente alcoholizados o dormidos.

Solo por esa razón, luego de sobrevivir a 27 de sus festejos, decido comenzar un pequeño manual; “Como festejar los cumpleaños de mi mujer y salir ileso”; tal ves mas que un manual, sería un ayuda memoria como: “esto no debo hacerlo”, “nunca debo pronunciar estas palabras”, etc. Pero aquí vamos, ahora con un poco mas de ayuda de parte de mis hijos, ya mayores de edad, que por tener sus propios ingresos, participan en la elección y adquisición de los regalos; también ayuda, la convivencia de nuestra hija menor (Belu), participando de las discusiones de organización, ya que a nuestro pichón de ofidio, no le es tan fácil dominar como a mi; es que en realidad, nuestra relación que lleva ya 27 años, es digna de estudio psiquiatrico; nos apoyamos mutuamente, cuando ella está triste, yo estoy alegre (ojo, para alegrarla, no porque me alegra que esté triste) y cuando ella canta de alegría, ya me voy preparando, pues indefectiblemente, me va a salir muy caro!; además, ella me debe mucho (hablando en cifras monetarias) y yo le debo bastante de mi vida y acciones, ¿pues quien, no lucha por superarse día a día, con alguien continuamente exigiendo algo mas, en cada momento de tu vida?.
Igual sigue siendo una mística y misteriosa fiesta, por mas que ya sea la numero 46; nadie, por mas retorcido que sea, puede predecir las acciones y reacciones de mi Gallega, que sigo tolerando y soportando,
por una simple,
antigua,
insoslayable,
irrebatible,
inexplicable razón:

la AMO en todo su ser!.

¡pero ojo, no como vidrio!.
Para Cinti en su Cumple!.
Comenzó una tarde con reunión de Tropa,
Presentimientos, visión e imágenes utópicas,
No era mas que nuestro ideal de lucha,
En un alma clara de ojos negros.
Quien no desea, sentirse cerca,
Ser su amigo, caminar a su lado,
Sentirse padre, compañero o hermano.
Siguieron días de mucho aprecio,
Los mismos gustos, los mismos sueños,
Esa rara coincidencia de corazones alados
Que un día surgen donde nunca habías buscado.
Cuanta dicha, nos regala su presencia,
Su amor por el menos valido,
Su grito de guerra, su plan de batalla.
Nunca terminare de expresar mi amor,
Por quien admiro, idolatro y extraño
Solo promesas de imposible olvido,
Abrazos enormes, normalmente añorados.
Hoy desearía, escuchar su “toy feliiiiiz”
Pero estoy lejos, aunque siempre cerca,
Para usted, mi Comandante!.
