Un pequeño susto.
Domingo 22 de abril de 2007, 9:45 am., todo parecía normal; nuestras mascotas invadieron mi hogar ni bien les di el espacio, varias veces traté de despertar a todos los habitantes, como película repetida recibía los clásicos “ya va!” con sonido gutural de su parte; como siempre sabiendo que no contaba con ayuda, me dispuse a vaciar mi vieja kombi Volkswagen, de todas las herramientas que normalmente carga los 365 dias del año; es que debía convertirla en microbús, para poder viajar mas cómodos con mi mujer, hijos y suegros a la localidad de Venado Tuerto, donde radica nuestro hijo mayor con el cual prometimos festejar su cumpleaños numero 26. En momentos que cargaba una pesada caja con herramientas, bajo un cielo totalmente encapotado pasando justamente bajo las líneas de alta tensión, Vi la luz!. No hablo de ovnis, ni de mensajes divinos, solo una bruta “centella”(descarga atmosférica que no llega a rayo) que estalla sobre mi cabeza con sonido de quiebres, estrellitas y fuegos artificiales. Dedicarme a recordar que sentí en esos momentos, es imposible!, no me dio tiempo ni para asustarme, solo quedé paralizado y cuando interpreté que seguía vivo, corrí como estúpido hacia la kombi para guarecerme.
Al instante comenzó un diluvio; quedé analizando mi suerte, destino y montón de suposiciones inútiles que no arriban a nada, pero como hacer para evitarlas?, como recurrir al sentido común, bajo esas circunstancias?, solo los gritos de mi mujer y las señas de mi vecino, me sacaron del trance. Por suerte solo tuve que lamentar, dos televisores, modem telefónico y accesorios de la central de alarma; sería ingrato quejarme por tan costosa perdida?, seguramente me queda una vida menos, pero debo agradecer estar escribiendo este comentario.